El plan es "deshacerme" de gran parte de mi stash durante el año que viene, y no solo de restos como tal, como dice el título del post. En mis primeros tiempos de descubrimiento, siempre acudía a los chinos a por lana. Con el paso del tiempo (y el aumento de mi conocimiento, capacidad y "caprichismo") he ido acumulando una cantidad ingente de ovillos de todos los colores. A medida que mis conocimientos aumentan más, me da menos miedo estropear una lana buena, así que voy cambiando mis objetivos, pero tengo todavía un montón de ovillos que gastar.
Gran parte de los ovillos que tengo de los chinos son pequeños y de colores, de esos que suelo usar para las bufandas mágicas, y que en realidad, sirven para poco más. Voy a hacer esas bufandas y puede que algunos gorros y voy a donarlo a la Cruz Roja ahora que llega la campaña de invierno y la gente lo necesitará. Les daré mucho mejor uso así que acumulando polvo en alguno de mis cajones de lanas.
En cuanto a todos esos ovillitos enanos que nos quedan de las demás labores, hay muchas formas de darles un uso. Una de las que más me gusta a mi son los pequeños calcetines de Navidad. Si que es cierto que yo para esta labor soy un poco más puñetera y sólo me gusta hacerlos de colores puramente Navideños como el rojo, el verde y el blanco. La realidad es que las posibilidades de customización son infinitas, así que cualquier ovillito es válido.
Recientemente he descubierto el Magic Loop, y de lo que más me ha gustado de ésta técnica son los mitones y los pequeños amigurumis.
Los mitones son unos grandes quemarrestos. La forma más sencilla de hacerlo es utilizar los restos para los elásticos de la mano y la muñeca y tejer lo demás con un color que combine. Hay infinitas posibilidades para hacer mitones sencillos y aprovechar lo que guardamos en los cajones.
Los amigurumis son un mundo nuevo para mí, pero como ya habéis comprobado en mis entradas anteriores, les estoy cogiendo gusto. La mayoría de estos pequeños alfileteros se hacen con cantidades muy pequeñas de lana, así que son proyectos que podréis adaptar a vuestros restos.
Además de todos estos, siempre quedan esos hilillos que se van cortando de las labores al rematarlas, ¿por qué no usar eso también? Yo he puesto una caja pequeña junto con mis labores y ahí voy metiendo todos los restitos que voy cortando. Cuando tengo suficientes, los uso para rellenar un amigurumi pequeño, se ahorra algo de relleno y no se tira nada.
Espero que os hayan gustado mis consejitos de hoy, mañana más
Un besazo!!!







